viernes, 10 de abril de 2015

Resolución 782/13. Acompañantes/Asistentes Externos

Resolución 782/13. Acompañantes/asistentes externos

El día 22 de Julio de 2013 salió la Resolución Nº 782/13 que establece el accionar de un Acompañante o Asistente Externo dentro de las instituciones educativas. Esta resolución fue tratada y propuesta por el Consejo General de Cultura y Educación, con el objeto de regular el ingreso y precisar el alcance de la intervención. Su contenido está en relación a las leyes generales de Educación: la de Educación Nacional Ley 26.206 y la de Educación Provincial Ley 13.688; reemplaza a la Disposición Nº 53/06 (de Profesionales Privados No Docentes) que estaba en relación a la legislación establecida a partir de la Ley Federal de Educación. Con esta Resolución se completa el marco normativo, vinculado a la educación de estudiantes con discapacidad o trastornos en su desarrollo.

A continuación se detalla el contenido de los Anexos que contiene la RM Nº 782/13:

Anexo 1: definición del campo de intervención, los alcances de la actividad y las tareas que podrán desarrollar los Acompañantes/Asistentes Externos.
Anexo 2: los requisitos para el ingreso de los Acompañantes/Asistentes Externos.
Anexo 3: el trámite de solicitud y la documentación requerida para la incorporación del acompañante/Asistente Externo.
Anexo 4: la intervención de los distintos actores en la toma de decisiones.
Anexo 5: el circuito operativo referido a los pasos y las acciones institucionales.

Respecto a esta normativa, es necesario tener presente algunas consideraciones:
El Acompañante/Asistente Externo no es un cargo docente.
El ingreso de los Acompañantes/Asistentes Externos está avalado por la legislación vigente vinculada a los derechos y a la atención de personas con discapacidad.
El ingreso de un acompañante/Asistente Externo no reemplaza la intervención docente, ni sustituye a la Maestra Integradora.

 

Enlace: http://www.gob.gba.gov.ar/dijl/DIJL_buscaid.php?var=126466



 

fundamental para definir las estrategias

Acerca de los procesos psicológicos

A la luz de la psicología del desarrollo, Riviere describe y explica la naturaleza del autismo y del síndrome de Asperger considerándolos como trastornos del desarrollo de los procesos rudimentarios, o como el mismo Riviere los llamó: "funciones psicológicas del tipo 3".
Se propone un esquema en el que aparecen funciones psicológicas de tipos 1,2,3 y 4.
Las funciones psicológicas de tipo 1 y 2 se  vinculan con aquellas funciones que Vigotsky llamaba procesos psicológicos elementales. Son de origen biológico: como el establecimiento de las constancias de brillo en el sistema ocular, y la noción de objeto permanente. 

Por otra parte, las funciones de tipo 3 y 4, se vinculan con los procesos psicológicos superiores.  Son procesos que siguen una línea cultural o histórica de desarrollo.  Son específicamnete humanos y se desarrollan a partir de las relaciones intersubjetivas, en las relaciones humanas, socioculturalmente organizadas. 
Procesos psicológicos tipo 3: como el lenguaje oral, son aquellos que se constituyen por el sólo hecho de la convivencia familiar inmersos en una cultura. De la misma manera que el proceso de apropiarse de los primeros gestos comunicativos -no verbales-  y del lenguaje oral no pasan por una fase declarativa de aprendizaje, tampoco se enseña a los niños de una manera sistemática a comprender que los demás tienen una mente, a atribuir intencionalidad, a aprender a esperar turno al conversar, o a interpretar la expresión de una cara, y a darse cuenta de esta forma si está contenta o enojada. Estas funciones psicológicas están vinculadas a un complejo y amplio abanico de  competencias simbólicas, y se construyen en el marco de las prácticas educativas de la vida familiar. 

Estos procesos:

1- se adquieren a través de un aprendizaje incidental y a través de las interacciones "naturales " con las otras personas. Ejemplo: lenguaje oral.
2-  son universales y están al mismo tiempo especificados por cada cultura.
Implican una fuerte preparación biológica.
3-  son como una especie de "mix" entre la biología y la cultura, permitidos por la biología.
4-  son funciones cognitivas con una fuerte implicación afectiva y emocional.

En el caso del TEA, se sostiene la hipótesis que nos dice que hay un fallo de base neurofisiológica que impide que estos procesos se desarrollen. Hay una falla en esa "juntura" biológica y cultural, y esos procesos aparaecen en los chicos con TEA con niveles distintos de alteración. Ejemplos de esos procesos: lenguaje oral, teoría de la mente, capacidades de ficción, la comprensión y producción del engaño, las capacidades narrativas.

Es fundamental considerar esto para poder encontrar las herramientas educativas para el trabajo escolar. Estas adquisiciones no atraviesan una fase sistemática de aprendizaje, no se enseña a un niño a engañar o a comprender el engaño, ni a comprender que las otras personas pueden tener creencias falsas. Tampoco se enseña a comprender los chistes, las frases con doble sentido, las ironías ni las expresiones con sentido figurado. 

Por su parte, Riviere llama "procesos psicológicos tipo 4" a los que para constituirse necesitan la intervención institucional específica, en nuestro caso, la escuela. Ubicamos así, a la escuela, en el centro del los procesos de desarrollo subjetivo. El mejor ejemplo es el desarrollo de los procesos de lectoescritura. Por qué subjetividad? porque hay una interacción con componentes declarativos: un sujeto A declara reglas, conceptos, nociones, conocimientos a un sujeto B. Y esto sin  considerar la importancia fundamental de lo que se adquiere entre los sujetos B y los B, por la misma interacción que es ineludible. 

Formas alternativas de mediación

Para Uta Frith, la adquisición de habilidades mentalistas en las personas con síndrome de Asperger sigue un proceso de aprendiazaje lento y arduo. El Dr. Valdez, agrega que dicha adquisición además, recorre un camino diferente, alternativo, y que , en definitiva, no se constituye como si fuera un proceso psicológico de tipo 3, sino de manera similar a como lo hacen los procesos psicológicos de tipo 4, es decir que deben ser enseñados como si fueran contenidos curriculares (Valdez, 2007).
Los niños con TEA deben aprender, que si la maestra tiene "cara de alegría" es porque está contenta, y si mamá tiene "cara de enojada" es porque está enojada. 
Relacionar el estado emocional de una persona con una situación (está contento porque le regalaron una pelota) o un deseo (quería una pelota y se la regalaron) o una creencia (desea qeu le regalen una pelota y cree que le van a regalar una pelota), implica un proceso de desarrollo mentalista que los niños neurotípicos logran cerca de los 5 años. A un niño con TEA le cuesta mucho trabajo recorrer este camino complejo que va desde las atribuciones de los estados emocionales a las personas hasta las redes de relaciones intersubejtivas caracterizados por estas atribuciones. 

Hay programas para enseñar emociones, expresiones faciales, como se cuenta con programas para enseñar la multiplicación. 
Es decir, que las funciones de tipo 3 (capacidades de  comprensión emocional) deben enseñarse a los niños con TEA como si fueran funciones de tipo 4.

Durante los años de educación preescolar, las funciones psicológicas de tipo 3 se desarrollan gracias a los procesos de mediación semiótica y simbólica que aparecen en los contextos de interacción social.

Utilizar fotos, pictogramas, gestos o habla signada, implica "mediar de otra manera", dar añternativas posibles de negociación de significados y sentidos, mas allá del lenguaje verbal oral. 

 


martes, 24 de marzo de 2015

Enlace pictogramas

Comparto enlace de un  Programa para trabajar la lectura con tableros de pictogramas en los que se presenta imagen y palabra de forma conjunta y por separado para facilitar la realización de tarjetas, secuenciar el proceso y desarrollar diversas actividades con los alumnos.

http://www.catedu.es/arasaac/materiales.php?id_material=299


La vuelta a la escuela


La vuelta al colegio de los niños con autismo: Algunas sugerencias para el aula


Estructure el aula y las actividades

Aunque ir al colegio ya es en sí seguir una serie de patrones bien estructurados, para el niño con autismo adaptar este modelo de estructura y adecuarlo a su forma de procesar la información va a ser muy útil y ayudará al niño a comprender mejor las rutinas escolares. El uso de TEACCH como metodología para el aula da buenos resultados y ayuda a estructurar también los espacios.
Es importante también dar pautas visuales de las actividades, por ejemplo:
Asamblea de inicio: saludos, buenos días,…
Sacar y ordenar el material escolar según la agenda visual: matemáticas, dibujo,…
Es una buena idea secuenciar en pequeñas partes, incluso una misma asignatura, de esta forma, los objetivos son más concretos. Si estamos en clase de matemáticas para hacer sumas y restas, presentaremos el programa completo, pero iremos luego al detalle. Ahora vamos a sumar.
No dejar tiempos muertos sin un objetivo definido, aunque estos tiempos se dediquen a ocio. En muchos casos, los niños con autismo no entenderán bien esos momentos, para evitar confusión o momentos de ensimismamiento, es una buena idea programar adecuadamente los momentos libres.


Apoyos visuales

Es muy importante tener claro la importancia de los apoyos visuales, los niños con autismo suelen comprender mejor a partir de imágenes, pero tampoco inundemos el espacio con todo tipo de pictogramas, podemos saturarlos. Un poco de sentido común a la hora de decidir qué, dónde y cuando nos será de gran ayuda. Podemos tener el material preparado e irlo mostrando a medida que la situación lo requiera. Sí es una buena idea tener el programa general a la vista. Días de la semana, y la agenda del día, con lo que vamos a realizar. Podemos también usarlo como ayuda para la organización temporal del niño. Muchas veces les cuesta entender adecuadamente los aspectos horarios o cronológicos.
Además nos serán de ayuda para potenciar y mejorar las capacidades de lectoescritura, ya que el apoyo visual irá acompañado de textos. El uso de apoyos visuales mejorará la calidad de la comunicación del niño.
Los apoyos visuales nos serán también de mucha utilidad para la elaboración de agendas y horarios. Esa programación a la que aludíamos, nos permite dar una estructura visual sobre lo que va a suceder, anticipar de forma comprensiva. Una vez el niño comprende adecuadamente este tipo de paneles de agenda, en cualquier momento podrá acudir al mismo para saber, en caso de confusión, qué tiene que hacer a continuación. Incluso, a la hora de la finalización de las clases, acceder a la ficha de acciones como por ejemplo, recojo mi material, tomo mi mochila, voy en fila a la salida y vienen mis padres a recogerme y luego voy a casa.

Cosas que me distraen o molestan

 Muchos niños con autismo tienen tendencia a la distracción. Muchas veces se afirma que el niño tiene déficit de atención. A veces no es déficit de atención, sino que no es fácil para él centrar su atención en aquello que la maestra o maestro desean. Muchas cosas pueden complicar su capacidad de atención o concentración. Algunas de ellas son difíciles de averiguar. Por ejemplo: las luces fluorescentes, aunque normalmente las clases se hacen con luz diurna, se pueden dar situaciones o momentos en los que se use iluminación artificial, y en muchos casos con fluorescentes. Este tipo de iluminación genera un parpadeo lumínico que no es “perceptible”, al menos para nosotros, pero en algunos casos para el niño con autismo esto se convierte en una especie de bombardeo de impulsos lumínicos. Otro aspecto son los ruidos, un colegio suele ser un lugar bullicioso, incluso con ruidos que puedan parecer imperceptibles, son sonidos que pueden hacer que el niño se sienta molesto y que para evitarlo recurra a estereotipias, ensimismamiento,…, y esto sea entendido como un déficit de atención, cuando lo que tenemos en realidad es una técnica de evitación del niño. Estos aspectos sensoriales son muy relevantes y deben ser tenidos en consideración por el equipo docente.


Recordar nuevamente que un exceso de información visual también puede resultar un gran distractor para el niño, debemos por tanto saber adecuar la información visual a aquello que sea necesario, en este caso más puede llevarnos a menos.
Muchos colegios que tienen políticas inclusivas usan a compañeros como una vía de usar al atención compartida para evitar distracciones, una especie de figura de “hermano mayor”, que sirve de apoyo y que además consigue que el alumno mejore también sus avances académicos, pero sobre todo los sociales, otro ejemplo más de la efectividad educativa del modelo inclusivo de educación.

Usando el lenguaje adecuadamente

Es habitual dar largas charlas a los niños, ya sea para explicar algo, o para disciplinarlos o para informar de qué haremos a continuación. El uso del lenguaje es muy importante. Incluso con niños que tengan un buen nivel de comunicación verbal, por ejemplo, imaginemos que el maestro entra en el aula y sus alumnos andan revoloteando y jugando por la clase, el maestro dice “¡Silencio, siéntense todos que vamos a empezar la clase!”, y todos los alumnos acuden prestos a su mesa, menos uno, el cual tiene síndrome de Asperger y realmente no entendió esa instrucción ¿Qué sucede? que el niño sigue revoloteando y el maestro se enfada pensando que el niño le desafía. Quizá un sencillo cambio en la orden cambiaría las cosas, un “Carlos, ¡siéntese y atienda, vamos a empezar la clase, el resto, hagan lo mismo!”, ese cambio en la orden puede hacer mucho más comprensible algo tan sencillo y a la vez tan complejo para nuestro Carlos.
Es importante usar el lenguaje de forma lo más directa posible, emplear sarcasmos o dobles sentidos o frases hechas puede confundir también al niño, largas peroratas harán que el niño se pierda en el discursos y reciba los mensajes con intermitencias, con lo cual no entenderá nada y seguirá con lo que él deseaba hacer. Incluso a la hora de evitar distracciones, tal y como comentábamos. Pensemos que tenemos que condensar nuestros mensajes en 150 caracteres, como si enviásemos un SMS o un mensaje a través de Twitter al niño, esto nos obliga a ir al grano, a ser concretos y debemos asegurarnos que el niño comprendió qué se espera de él.
En muchas ocasiones, el niño puede frustrarse mucho ya que no comprende qué se espera que haga y además suele recibir una reprimenda. Y frustración lleva a la ansiedad, estereotipias, ensimismamiento, falta de atención,…, y puede ser que se piense que el niño tiene déficit de atención.

Paciencia, creatividad, afecto y reflexión

Creo que el trabajo que se realiza en la etapa infantil y primaria por parte de los docentes marca de forma muy importante el desarrollo del niño en secundaria e incluso en su desenvolvimiento académico y social más allá del colegio. Ese aprendizaje hará que las disciplinas sociales y académicas se graben de forma permanente en el niño, por eso es tan importante que en el caso de niños y niñas con trastornos del espectro del autismo, los primeros años de colegio son muy importantes, estamos preparando al niño para el futuro, esa es la gran responsabilidad que tienen los docentes. Pero a veces, el niño con autismo no se lo pone fácil a sus maestros. Sus déficits en comunicación, problemas sensoriales o los problemas de la interacción sensorial, son confundidos con niños inatentos, niños maleducados, impacientes, hiperactivos,…, y por eso es básico armarse de dosis infinitas de paciencia. Para poder ser inmunes al desanimo, o incluso a las conductas del alumno. No son niños groseros, desobedientes y/o maleducados, no están en nuestra clase para amargarnos la existencia. Sencillamente su mente funciona de forma diferente, el buen docente debe ver en el niño con autismo una extraordinaria ocasión para ser un mejor maestro, y no entender que le llegó un problema al aula.
Es básico ser extremadamente creativos, si explicamos mil veces lo mismo al niño y éste no lo aprende, la culpa no es del niño, es de como lo explicamos. Si cambiamos la forma y el modo de explicar, posiblemente obtendremos una respuesta mejor. Lo que con un niño funciona, con otro puede no funcionar. Esa creatividad es una de las grandes armas que los maestros tienen a la hora de enseñar, con los niños con autismo es prácticamente indispensable aplicarla a casi todo. Recuerden, es un niño, no un autismo, trátenlo sencillamente como un niño que aprende de otra forma, jamás vean en su alumno un autista, solo vean la realidad, que tienen que ser el mejor maestro o maestra del mundo para ese niño, influirán positivamente en su vida.

El afecto es algo básico, a veces debemos ser conscientes que el niño puede estar pasando un mal momento, una muestra de afecto, una sonrisa, un sencillo “No te preocupes, todo está bien”, puede ser un bálsamo para el niño. Ese afecto lo van a percibir, y también lo van a demostrar.
Reflexionar sobre qué hacemos y qué resultados obtenemos es muy importante, esos procesos de reflexión nos ayudarán a ir realizando los ajustes que ayuden el niño y a sus compañeros a disfrutar más y mejor de la experiencia educativa, y harán que el proceso de la clase sea mejor. Básico compartir con el resto del claustro.

Anticipar adecuadamente

Anticipar que va a suceder debe ser usado con cuidado, por ejemplo. Mañana saldremos al patio y haremos una actividad que al niño le encanta, y así se lo adelantamos. El niño al otro día viene con gran ilusión pero, ¡llueve!, y con lluvia no podemos hacer esa actividad. Por tanto deberemos saber condicionar adecuadamente, es decir, mañana si hace sol saldremos al patio y jugaremos a “lo que sea que el niño adora”, pero si llueve y no podemos salir, haremos “otra cosa que el niño adora” en el aula. De esta forma salvamos el peligro de que si está lloviendo, el niño se va a frustrar enormemente y habremos perdido un día de atención. No hay que olvidar la baja tolerancia a la frustración o a cambios inesperados que tienen muchos niños con autismo.
Si cambiamos de una actividad a otra, el niño debe saberlo, ¡ah! y no negocien, suele ser un mal sistema. Es mejor establecer recompensas de otra forma.

Fortaleciendo la autodeterminación e independencia del niño

La toma de decisiones por sí mismo del niño es algo importantísimo, eso fomenta su independencia y mejora sus habilidades para la vida diaria.
Hay mil y una maneras de fomentar estos aspectos, que ojo, son básico para todos los niños. Usar la participación de la clase para establecer modelos que conduzcan a la independencia puede ser un poco complejo al principio, pero da resultados muy buenos. Cosa que pueden resultar irrelevantes como aprender a abrocharse unos cordones, pueden ser un momento perfecto para fomentar esas habilidades de la vida diaria que conducen al niño a tener un mayor nivel de autonomía día a día.
Ir al baño solos, moverse con soltura por el colegio, ir a la biblioteca y escoger un libro, establecer juegos en los recreos,…, trabajar en equipo para realizar sus deberes o tareas escolares,…, hay mil y una formas de fomentar esa autodeterminación e independencia del niño, esto además, será un fortalecedor de sus habilidades sociales, y nos permitirá que su relación con otros niños sea más intensa, sin olvidar que vamos a mejorar las capacidades de imitación e interacción con sus pares.

Refuerzo positivo

Se aprende más con el amor que con el castigo. Y reforzar lo positivo debe estar en esa línea. Desde usar sistemas como la economía de fichas, o técnicas de apoyo conductual positivo, ayudarán al niño a realizar tareas que no son de su agrado, pero que tras estas actividades sabe que viene algo que le gusta, y a veces un ¡Carlos, lo hiciste genial! puede ser suficiente. Reconocer el esfuerzo, el trabajo y premiarlo es algo que a todos nos gusta y nos motiva. Y los niños no son una excepción.
Motivar es mejor que obligar. Si motivamos al niño a realizar tareas, también fomentamos su disciplina y el cumplir con sus deberes, pero a la vez, sabe que obtiene por ello una recompensa, algo que le hace sentir bien, ya saben, esas cosas que hacen que el esfuerzo merezca la pena. Sean creativos.

Corolario

Estas son algunas sugerencias, pero es importante destacar que si el alumno acude al colegio contento, es porque le gusta la experiencia. Y si le gusta aprenderá más, y por tanto, la labor del docente será buena. Generalmente se habla siempre del niño y de las obligaciones del docente, pero creo importante destacar la labor importantísima que se lleva a cabo en las aulas, a veces sin medios, con escasos o ningún apoyo, e incluso teniendo que luchar contra el propio sistema. Pero el premio que hace que los problemas del día a día del buen docente desaparezcan es ver la felicidad de sus alumnos. Y ver que éstos aprenden, que interaccionan entre ellos, que al final, de lo que hablamos es de una adecuada convivencia en las aulas y no de políticas inclusivas. Donde no es necesario dar importancia a cosas pequeñas, fomentar la autoestima del alumno, su autonomía y sus ganas de aprender es más importante que la forma de sentarse en la silla, o de si fijo o no la mirada, o de si necesito momentos de relax para poder enfrentarme a la siguiente actividad.

 Ver enlace: http://autismodiario.org/2014/09/12/la-vuelta-al-cole-de-los-ninos-con-autismo-algunas-sugerencias-para-el-aula/?doing_wp_cron=1427198323.8844320774078369140625

Algunas fortalezas y debilidades